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Continuidad de los reinos y las republicas

CONTINUIDAD DE LOS REINOS Y LAS REPÚBLICAS

Finalmente las estructuras de políticas de la forma reinos y repúblicas no han encontrado una forma alternativa en que se disuelvan estas instituciones, tal vez lo más cercano sean la experiencia de las revoluciones encabezadas por las direcciones anarquistas donde la dirigencia absoluta se deterioró por la presión de la movilización social en la existencia de la comuna de París, la cual llevo al expendo la soberanía municipal forma política que no destruyó el partido anarquista, autonomía que se logró en base a la libertad individual basado en la soberanía de la asamblea permanente de sus miembros sostenida con las armas en la mano en completa democracia de comités de obreros y soldados, tal vez por su cortad duración pues esta fue bañada en sangre por los ataque conjuntos de los ejércitos alemanes y francés éste último, días antes derrotado por Otto Von Bismak, matando a cuchillazos a 25000 miembros de la Comuna, lo cual no indica que esta no fue un fracaso político sino que fue aplastada por el terror de los cañones y las bayonetas, el asunto es más militar, dos fuerzas enemigas que se unifican con el fin de acabar con el inminente peligro del surgimiento de un tercer poder alternativo. No fue el caso de la revolución de Octubre que finalmente se quedó con la formula política de República, no ya divina ni eclesiástica sino Socialista Soviética, cabe aclarar que la dirección política rusa es marxista y no anarquista. Pensar en la estructura republicana en el marco del comunismo marxista tiene sentido común pero, en la visión anarquista de la destrucción del Estado, la lógica pudiese caber en la visión de cuasi-república altamente volátil pues lo que implica es la igualdad Fast Track entre los hombres a partir de la desaparición de la propiedad privada a manos del pueblo desposeído y con las armas en la mano. La lección histórica para el marxismo es la perdida de sentido histórico del anarquismo enterrando esta visión del mundo y auto erigiéndose como la visión marxista, expresión del único destino histórico de la humanidad, lo cual se tornó en un método determinista para la mayor parte de las tendencias que se agrupaban alrededor de este concepto, ya que no escapó del análisis positivista en última instancia., pues su consecuencia era muy parecida a los métodos deterministas aún en el marco de la expropiación de la burguesía pues hacía de esta dirección un proceso paulatino.”racional” “positivo”, a diferencia del carácter inmediato como sostenía la corriente anarquista, sin duda se enfrentaban pos concepciones acercadle tiempo es decir el calculo sobre la duración de los procesos sociales con sus consiguientes efecto, para el marxismo el proceso invertiría mayor cantidad de tiempo, mientras el anarquismo ve la acción inmediata hasta sus últimos consecuencias, tal como conciben la duración de los acontecimientos era y es interpretado por el fascismo o los reinos absolutistas, que entienden la realidad inmediata tal como si fuera vital para la continuidad de la lógica de un proceso, por medio de su estructura se describe y calcula el proceso de modo que la acción rápida es vital para que los pasos lógicos hasta culminar felizmente tal y como si fuera un mecanismo que es parte de la mecamática. Esta aseveración también es aplicable a sus conceptos del tiempo pero, en sentido diferente, el grupo burgués dominante durante el siglo XIX y XX (la primera mitad) se reconocía en la Democracia cristiana, a la cual se enfrentó decididamente la dirección anarquista en ocasión de la toma de París, el marxismo se transformó en la dócil socialdemocracia; una posición mixta de aristotelismo radical con platonismo suavizado, tal característica le permitió entenderse con la Democracia cristiana, el marxismo más platonizado se convirtió en dictadura sobre el proletariado por el estalinismo una vez clausurado el impulso revolucionario en 1926 iniciado en Octubre 1917. En consecuencia aquí no presenciamos el surgimiento de una tercer forma de Estado como fue la Comuna de Paris, “un Estado sin Estado” radicalmente diferente a los clásico Reinos y Repúblicas. Pero, el Estado sin Estado acaso pudo vivir por sí mismo pero, su vida fue arrancada por la intervención de los sables y cañones franco-germánicos. Fracaso del anarquismo de mi parte no puedo asegurarlo. Lo que sí es cierto que en las revoluciones socialistas donde la tendencia marxista platónico es Estado no empezó a desaparecer, sino todo lo contrario estos alcanzaron dimensiones gigantescas al grado de asfixiar a la democracia y a la libertad. El “Líder”, se convierte en una suerte de rey en el marco de una república, pues tenía más poder que incluso los reyes de España e Inglaterra. El presidente de por sí es el recuerdo de la figura política de un rey débil o blando, el líder se fortaleció con la fuerza de la Casta burocrática pues este grupo dominante obtenía el poder en los puestos del “gobierno obrero”, tal como corte de vasallos y siervos del rey que componía la “nobleza” del Estado marxista, la casta burocrática requería de un buen mandarín Un conjunto de islas del poder que usufructuó el discurso de Karl Marx y cuyo producto propagandístico final que ponía en venta era: La felicidad socialista.

La existencia de los Estados Generales implica la existencia por lo menos una triada de estratos sociales, tres que necesitan un punto de equilibrio en la figura política del Rey, Reich, organización política monárquica que data de las primer revolución política de importancia en el segundo milenio, la reunión de los Estados Generales en el siglo XIII, equilibrio que aún persiste en Inglaterra, probablemente en esta isla europea la nominación de Estados Generales se usó sin embargo el sistema parlamentario es equivalente al tercer estado, con la existencia del estado eclesiástico y la muy representativa nobleza representado en la corona de Winsor, se dice que es un estado inútil funcionalmente, sin embargo decisivo en los puntos claves del Estado es el Estado en sí la totalidad del Reino Unido.

El reino del Sol, concretizado en el Estado Nipón conserva su estructura de nobleza cuya fuerza esta inmersa en el sistema capitalista y son las grandes corporaciones japonesas en que la nobleza adquiere la forma aburguesada de occidente desde luego que con una ética shintoísta adaptada a la constitución norteamericana impuesta después de la derrota militar del Imperio del Sol Naciente, donde el Emperador mantiene su figura simbólica pero, sin el poder absoluto que pesaba en el pueblos de los “Descendientes del Sol” elegidos como los únicos capaces de gobernar al mundo, esa potestad se la arrebató la unión americana a fuerza de bombas atómicas, aquí los Estados Generales no tuvieron presencia pues el Sintoísmo creo un Estado absolutista concentrado en la figura del emperador cuyo último representante provenía de la dinastía Meiji.

En Francia a pesar de ser reino compite de algún modo con la “modernidad” de las repúblicas de Saboya, Piamonte, Venecia, Pavia, Génova y desde luego Florencia, repúblicas que respondían a la tradición republicana de los Estados Pontifícios que lograron restaurar repúblicas una vez debilitado el poder de los emperadores germánico sobre la región latina aproximadamente en el siglo X, las cuales pronto se convirtieron en repúblicas aristocráticas y de carácter oligárquico durante el siglo XIII, pero, la democracia existía en los aristócratas del partido negro, de lo gibelinos, etc, productos de las pugnas suscitadas en los bandos políticos de Florencia surge por una parte la Divina Comedia y más tarde como traducción de Cornelio Nepote hecha por Nicolas Maquiavelo surge “El Príncipe”, en fin esto es solo un reflejo del estado político republicano que impactaba en la visión de los reyes más conservadores como el caso de Francia eso explica en cierta forma el surgimiento de los Estados Generales en 1302 coincidiendo con el periodo de expulsión de Dante Alighieri de Florencia, el estallido político lleva aunque no automáticamente a la forma de participación de tres Estados Generales. Aristocracia, Clero y el Estado Llano, que con la revolución de 1789 se transformó en una Republica Laica, es decir diferente al Estado Eclesiástico pero dirigido por personalidades de composición católica u otra tendencia cristiana, ya que las tendencias republicanas de los países bajos a propósito de la fuerza de la reforma se opusieron a continuar con las estructuras de dominación católicas que eran las monarquías por excelencia, decidieron impulsar repúblicas como el caso de la República Eclesiástica de Oliverio Cromwell en respuesta a los métodos monárquicos católicos de extender los proceso de gobierno.

Aún así no aparecen o se practica la forma de las repúblicas modernas puesto que todos sin excepción escogían lo métodos autocráticos como forma de mantener el poder de la nobleza que adoptaba la forma republicana. Que ocasionalmente se transforma en repúblicas representativas que aún continúan bajo el control en lo hechos por el estrato social Aristocrático - Burgués, binomio que se ha considerado en lo general como Burguesía, sin duda alguna de carácter cristiano mucho más protestante que católico en la medida que la república de los Estados Unidos de América es el paradigma a reproducir por las direcciones políticas de todo el mundo de la segunda posguerra, en la fase en que el capitalismo ya no crece en tanto alternativa revolucionaria del humano en relación a la fase feudal del desarrollo, no obstante el cristianismo protestante reivindica su carácter revolucionario invocando los “avances” técnicos como resultado de la naturaleza misma del capitalismo, es decir la avaricia y la codicia son las pasiones centrales que sostienen la “revolución permanente” del capitalismo prueba de ello es el carácter revolucionario de la dos guerras mundiales que por lo menos se muestran antes los ojos de los sobrevivientes que quedaron ilesos de los horrores de la guerra incluyendo a millones de personas afectadas siguen creyendo los efectos benéficos de es guerra capitalista pues consideran que gracias a ésta los beneficios que la humanidad a recibido son cuantiosos por obre de los actos de ésta “bendita clase capitalista revolucionaria” que se mantiene en crecimiento continuo en virtud de la visón humanista de la Casa Blanca que adquirió a través de la lecciones de la historia, después de todo echando a perder se aprende, donde los “errores” del capitalismo se han corregido cada vez que provocan un “desgracia accidental” a la humanidad. Cuando estas líneas se escriben la Casa Blanca está llevando a la ahorca al presidente de la república Islámica de Irak Sadam Hussein que se opuso determinantemente a ésta visón de “capitalismo humanitario” lo que provocó la acción reservada para las direcciones políticas que se opongan a la ocupación del mundo por la nueva religión Estados Unidos de Norteamérica con su “Destino Manifiesto” una vez derrotado la potencia japonesa, esa acción es la intervención armada para conservar su orden político –económico en crisis final por la presión de la tendencia globalizadota, ocupación armada clara y tajante dado que todas las otras direcciones demócratas cristianas ya sea en sus variables protestantes, católicas u Ortodóxas, por otra parte las islámicas, Shintoístas y demás formas de entender al mundo se acomodan y sostiene a este orden concentrado en Washington. En Afganistán, Irak e Irán tres repúblicas Islámicas observamos su ocupación por una república Judeo-Protestante herida de muerte por la fase final del orden de la segunda posguerra. La globalización.

Orden sostenido sobre la base de la crueldad, pero, ¿Es el sistema capitalista un sistema natural? Desde luego que es natural pues es invención del hombre, es el artefacto de supervivencia de la especie humana más de acuerdo a la propia naturaleza humana descrita por Tommas Hobbes, naturaleza que fue contenida por las direcciones monásticas Católicas es decir por el Estado Feudal, una situación “artificial” sostenida sobre la base de los principios del Discurso Judeo-Cristiano quizá artificiales pues entran en contradicción con la caracterización política de la naturaleza del hombre descrita por Hobbes, caracterización sobre la que se edifica el concepto “capitalismo” de las “libertades” es decir con la “verdadera” naturaleza del hombre que utiliza los principios judeo cristianos para combatir esas tendencias animales y salvajes del hombre “civilizado” a fin de fundamentar las cárceles civilizadoras pues aunque el crimen tiene entre muchas causas el asunto genético, el crimen es tratado con criterios sociales y no genéticos por lo menos hasta hoy, pues los aparatos policíacos contienen la masificación del crimen no organizado, cuya causa más poderosas brota de la organización de la propiedad de los recursos materiales y los sentidos existenciales una , es decir el crimen es la lucha por el poder entre los individuos civilizados o no, pero que tienden a apropiarse por la fuerza de las fuentes de felicidad que ya tienen dueño cuando las nuevas generaciones de individuos arriban al mundo y naturalmente éste ya se encuentra repartido, se renueva la pugna por el control de los bienes materiales e inmateriales irremediablemente por la presión demográfica que al aumentar los recursos naturales sufren reducción directamente proporcional a la población más o menos como trágicamente lo planteó Robert Malthus. El capitalismo es en sí un sistema natural pero injusto ante la visión totalitarista platónica o que bien Platón observó el lado “limpio” aristócrata del hombre y la amplió a dimensiones que permiten aún hipnotizar a miles de millones de hombre aún en la actualidad en esa ilusión mitológica de “pureza y bondad”.que por lo demás si está en armonía con la clase aristócrata que sostiene el capitalismo a sangre y fuego, pero que la regla platónica no se cumple para la mayoría de la población de modo que solo es aplicable en los hechos la visión platónica, he ahí la pugna política entre sectores sociales e individuos que se infraccionan unos a otros, lo cual es el verdadero dispositivo político de la lucha por el poder sobre los individuos que se sostienen en el poder , pero, que en un descuido pueden ser destruidos por quién no lo posee que es la mayoría de la población, ese enfrentamiento tiene un axioma político fundamental: El Platonismo.

El capitalismo en sí es un verdadero sistema de valores capaz de sostenerse a sí mismo, los ejércitos y las cárceles son solo necesarios para “corregir” los desviacionismos del camino de esa verdad representada por el sistema de valores, pues el sistema de valores se transformó en un sistema de costumbres y creencias a base de la repetición del discurso y la conducta moldeada en base a la corrección y la represión, llegando a crear un verdadero edificio de creencias destacándose la creencia en la felicidad en el aquí y ahora, a diferencia de las promesas cristianas que aquí en la tierra “Valle de Lágrimas” se viene a sufrir pero, una vez abandonado el cuerpo de carne el alma vivirá una felicidad eterna en el cielo. El capitalismo tiene un valor que compite con la era medieval, la felicidad es en el “aquí y ahora”, fast track, valor de tiempo-espacio que la practica o el pragmatismo instituye como principal valor, pues el placer y el dolor se experimentan en lo inmediato y no a futuro la felicidad vendrá a sustituir al dolor corporal y espiritual, así que la felicidad solo puede venir de las acciones inmediatas y “concretas”, pero todas son tendientes a eliminar el dolor como condición de la obtención del placer principio fundamental de la “creatividad” inalienables del nuevo hombre- empresa-fabrica para el “progreso” del mundo, entre más placer corporal se genere, más certeza perceptual y “en los hechos” se tendrá del progreso y el desarrollo., el capitalismo adquiere la fabricación del placer que responde inmediatamente a el principio de la Felicidad. El capitalismo es felicidad pura en el aquí y ahora: el hombre solo desea su felicidad propia por tanto la felicidad es el capitalismo. Cambiar el sistema de felicidad es el absurdo que solo un maniático puede osar, el capitalismo es la versión natural, la más pura que la humanidad alcanzó de una vez por todas. Atentar contra este sistema es desear el dolor de los demás, solo un delincuente malvado puede concebir semejante horror, pues la felicidad prometida durante miles de años anteriores al fin a llegado ¿Porqué destruirla?. Ningún otro discurso pasado o futuro puede proporcionar mayor goce, dicha y placer que el discurso capitalista. Aquí tenemos el valor fundamental del capitalismo. .desde luego que en la axiología capitalista existen otros en la escala de arriba hacia abajo, como es el valor del Dinero, para generarlo se tiene que echar mano de de las pasiones condenadas por el cristianismo. La codicia, ambición y avaricia.

Encontramos el sistema de valores que mueve las acciones del hombre en el marco del capitalismo, codicia, ambición y avaricia, triada mágica que compone el sustrato de los valores que orientan los actos del hombre “moderno”. El tercer escalón lo compone el egoísmo, energía que siempre ha existido para su auto conservación del individuo o persona, ego (“cabra” en griego antiguo) palabra que sintetiza esa complejidad de tendencias centrifugas del individuo a las costumbres convencionales del “ciudadano ejemplar”, es la resistencia a la homogenización, a clonarse para adquirir la conducta de autómata y ser “bien” visto por los demás autómatas. La Depresión y la Ira son sus manifestaciones más frecuentes, la perfecta combinación de estas dos es la base de la “normalidad”, es decir el “Estado Neutro” de la persona, requisito indispensable para la sobre vivencia en el mundo de las “libertades” es Ser Neutral. Lo Neutro es la posición adoptada por el “Estado Moderno” de modo que sus componentes como lo son los individuos están obligados a regirse por la neutralidad. Sin embargo la neutralidad esconde o mimetiza el ego en su extremo que es el egoísmo, forma prohibida por la axiología medieval, el cristianismo protestante le otorga un valor estratégico para el desarrollo social, lo que antes era pecado es ahora un valor absolutamente necesario para acabar con el atraso y la pobreza, pues sólo un egoísta es capaz de emprender grandes empresas y no tropezarse con sus sentimientos inútiles de bondad y fraternidad, la empresa solo es posible si el hombre se realiza a sí mismo hasta sus últimas consecuencias, la empresa individual es el principio del mundo industrioso, que con la combinación de muchos egoísmo se obtiene la existencia de las Corporaciones modernas, en la historia de las corporaciones efectivamente eran formadas preagrupaciones de individuos que eran reguladas por los valores de los regímenes políticos como es el caso de los esclavistas romanos, las corporaciones eran esclavistas-oligárquicas, en lo moderno las corporaciones son capitalistas reguladas por el principio de libertad en su variable Liases FIRE, no en el campo de la mitología sacra apostólica y románica que ubica esta entidad como “libertinaje”, termino clave para la negación concepto de libertad plenamente moderna, pues su concepto sigue respondiendo al antiguo canon de la libertad según Platón, la Iglesia no reconoce la libertad en su discurso, la ve como un elemento secundario que es más propiamente del Diablo que hace sospechoso de quien la practica adjudicándole el calificativo de paganismo. Así que el capitalismo es un mezcla de paganismo con judaísmo, de esencia casi diabólica en la medida que responde al la ambición y al vicio, un sistema perverso que va contra los principios de un buen cristiano. En fin la libertad es el parte aguas que separa a la iglesia del Estado capitalista contemporáneo más fuertemente en siglo 19 sentado las reglas para un “Estado ateisante”, no obstante el cristianismo no deja de administrar el capitalismo clásico moderno, hasta cierto punto cristianizándolo, no permitiéndole avanzar hasta su programa político máximo que es la libertad. La Ética que genera el capitalismo moderno es la Ética que directamente atañe a la “Seguridad Social” que humaniza al sistema natural capitalista. surge el Estado de Bienestar Wellfare State, diseñado por los administradores del I Reich del Sacro Imperio Románico Germánico.. Los Reinos son donde se desenvuelve de cierta forma concepto citado, tal vez otra forma de interpretar de algún modo la caridad cristiana de tradición medieval.

Los reinos adquieren el carácter capitalista, paulatinamente abandonando las formas feudales como el caso de Alemania y desde luego en Inglaterra donde el capitalismo alcanza su máximo desarrollo en el marco de los gobiernos conservadores británicos que en la primera parte del siglo XVIII experimentó la primera revolución industrial a escala histórica en 1742. No por girar al capitalismo la corona de la reina Victoria abandonó los principios de cristianismo en su visión de puritanismo, orden, trabajo y planeación que rigió e implantó el modelo de vida practicado aún hasta el año 2007, un sincretismo de capitalismo liberal y puritanismo cristiano.

Los procesos de revoluciones y contrarrevoluciones encuentran un escenario de pugnan entre el concepto libertad diferencias que aún persisten y la resistencia a la economía liberal reivindicada por grupos burgueses liberales (sin romper con la democracia cristiana) en contra de la burguesía- nobleza que se encontraban mejor al cobijo de las monarquías, en algunos sectores buscando la forma de restaurar la forma feudal de sociedad. La nobleza se aburguesó convirtiéndose cada vez más en burguesía financiera, haciendo más feroz a la forma capitalista propiciando definitivamente la consolidación de los monopolista, configuración política descrita por Lenin en su discurso “Imperialismo Fase Superior del Capitalismo”, forma que combatió la república de Estados Unidos a través de su presidente Teodoro Russevelt, los propios norteamericanos no estaban de acuerdo con el imperialismo pero, para su desgracia les tocó encabezar esa función durante el siglo XX finalmente estarán pagando ese pecado por muchísimos años, pero, alguien tenía que sostener al imperialismo como medio de soporte de un sistema que había dejado de revolucionar la humanidad, sistema que se transformó en reaccionario pues la antigua nobleza se posesionó de esta entidad política en la tercera década del siglo XIX, nación pionera del derrumbamiento del capitalismo. Los monopolios se consolidaron a partir del 1875, bajo la égida del capital financiero, se consolida Lombard Street y Wall Street, la nobleza reclama el mundo para ella misma, ya tenía el control económico faltaba el control ideológico total pues parcialmente siempre lo sostuvo, no olvidar que el capital financiero se amparaba en el seno de las monarquías Británica y Germánica. Hispánica, francesa y más estructuras que sí permitieron la existencia de la nobleza aburguesada, desde luego que en las repúblicas esta clase seguía atesorando el oro pero, con el sinónimo de ciudadano, sostenido y protegido por la elite política que dirigía las repúblicas donde una minoría era ciudadana como el caso de los Estados Unidos Mexicanos y Estados Unidos de Norteamérica, donde los antiguos siervos y esclavos se transformaron en “pueblo”, en la Unión Americana tardó hasta 1865, mientras en México se inició desde 1810 la mayoría era “pueblo” sin derechos políticos reservados exclusivamente a los ciudadanos que anteriormente habían sido nobles, la nobleza cambió a nombre ciudadano, nombre que al principio les incomodó pero, al ver que sus arcas s llenaban más de tesoros les pareció el cambio “más revolucionario y justo”, lograron así establecer un sistema de justicia que hacía “iguales” a todos los ciudadanos pero, la justicia se aplicaba a grandes precios de oro.

El capitalismo finalmente penetró en las murallas de resistencia más fuerte: Las monarquías. La repúblicas se hicieron obsoletas ya que los capitales nobles emigraron hacia Londres restaurando el feudalismo Occidental en Indochina, China, África, el Pacífico, India, el Índico, Oriente medio con las ejecuciones a los jeques árabes y la posesión de los lugares santos, América estaba y está reservada “para los Americanos”, lugar donde solo se permitieron repúblicas - caricatura de la república americana, ya que la autonomía norteamericana se había negociado en la Cumbre de Gerona en 1822 por el Duque de Wellington y las potencias europeas, entre ellas España, no en vano surge la “Doctrina Monroe” en 1823, muralla de poder político contuvo la Doctrina de Simón Bolívar de la “Unión Americana” esquema logrado por los Europeos en 1993, jamás por América.

9:05 p.m. y 6:05 a.m en Bagdad, amanecer del día 30 de Diciembre inicio de las jornadas del Perdón entre los musulmanes, los verdugos de Estados Unidos acaban de matar a Hussein en la ahorca: los Bush cumplieron su amenaza hecha en 1986, ahora sonríen, después de toda la América Libre no permite la Auto determinación nacional, esa es la lección de la democracia Occidental. Esta lección es para las países que se atrevan a revelarse contra el orden establecido, así muy probablemente pronto veremos en el cadalso al presidente Iraní que por cierto electo democráticamente, ya encontrarán un pretexto como lo encontraron con Hussein poseedor “Mass Destruction Weapons”, para llevarlo ante la “justicia” de Washington. Así, que las personalidades que se atrevan ya saben lo que les espera, Noriega en Panamá intentó recuperara para su país el Canal interoceánico, se invadió, se le apresó y se impuso un presidente “democrático” en el Nuevo Panamá, ahora el “Nuevo Irak”, mañana el “Nuevo Irán”, anteriormente el “Nuevo Vietnam”, en esta visión de continuidad lógica del “Destino Manifiesto” mientras existan armas de Destrucción Masiva en sus manos, mientras exista el discurso de la libertad y el progreso.

Después de esta pausa de indignación, se retoma el rumbo de la consideración de la dinámica de las estructuras monárquicas y republicanas, bien durante las revoluciones y contrarrevoluciones el capitalismo con sus leyes del mercado transitó entre monarquías y repúblicas indiscriminadamente, sin duda alguna la estructura ideológica que sostiene cada una de estas formas tenían y tienen en su centro la actitud hacia el termino libertad., las monarquías enemigas de separar a la Iglesia Del Estado claro que con sus variables como el caso de Isabel II de Borbón que con sus medidas liberales expropió las propiedades de la Iglesia para la modernización del estado español entre muchos otros ejemplos en que los monarcas ante la presión del capital financiero se vieron obligados a “separase” de la Iglesia oficial más no de su discurso pero, si de su intervención directa en la toma de decisiones¡ capital financiero movido por los judíos? Muy probablemente aunque indemostrables pues todas la huellas han sido borradas, ¡por algo será!. Por otra parte la Repúblicas también sufrieron esta presión tomando la vía de la separación Iglesia-Estado, salvo el caso de la revolución francesa que desde un principio separó al Estado de la Iglesia profesionalizando y pagándole a los ministros de la iglesia una especie de influencia Islámica en que el Estado sostiene las Mezquitas pero no a los sacerdotes pues estos no existen Durante el siglo XIX la diferencia entre República y Monarquía se profundizó solo en la forma de atender la fusión Iglesia-Estado, pero, las leyes empezaron a incursionar en el camino señalado de Adam Smith sobre un Estado “adelgazado y profesional” que permita accionar a la iniciativa privada y se reduzca a funciones exclusivamente administrativas de justicia y seguridad, es la causa del espíritu de las leyes decimonónicas que se generaron tanto en las Monarquías como en las Repúblicas, pues mientras un rey se sostenía en base al Derecho Divino de los Reyes tenían que soportar parlamentos cada vez más libertinos e irrespetuosos hacia su sagrada investidura, mientras en las repúblicas el poder del presidente se sostiene en la vía dictatorial “presidencialismo”, economía liberal sostenida por la fuerza dictatorial del presidente, muchas veces regimenes más duros y sanguinarios que las monarquías, no significa que las monarquías no fueran sanguinarias ni recurrieran a la ahorca y a la guillotina, pero los poderes republicanos sostenían políticas como” Poca política, mucha administración” política impulsada por el régimen de los “científicos” al mando de Porfirio Díaz, representante del Partido Liberal Mexicano y presidente por cerca de 30 años, presenciamos la dictadura de científicos – administradores, esquemas que se repetían a lo largo y ancho del mundo. Desde luego que en el periodo citado las monarquías eran prácticamente totalitaristas. Es el fin de los regimenes autocráticos ya se en republicas y reinos los cuales se enfrentan en la primera guerra mundial, principalmente entre la República Francesa y la monarquías de los Guillermos Kaisers, las formas políticas se enfrentaban, una monarquía Austro-Húngara de Francisco José de Habsburgo, contra la monarquía del César Ruso (Zar), la monarquía de los Winsor de Inglaterra, la corona de la Casa de Saboya y la república norteamericana entre muchos otras monarquías tanto africanas como orientales Meiji de Japón. La primera guerra es la que marca la primera andanada política contra las monarquías apareciendo por vez primera una república germana: La República e Weimar, así como la república de Austria. La balanza política se inclinó definitivamente hacia el lado republicano, definitivamente esta estructura le convenía más al capital financiero y sus monopolios. Existió la restauración de los Hohenzollers en la personalidad de Adolfo Hitler encabezando el régimen del Tercer Reich un híbrido de Presidente- Monarca, en Alemanaza la figura presidencial en sí no existe su equivalente es el Canciller que se somete a elección mediante procesos electorales de toda la población, nombre que proviene de la nobleza que administraba la bóveda del Rey, Hitler canciller-rey logró restaura la nobleza alemana, en general es el intento de restauración más espectacular que se ha operado en el siglo XX, salvo la resistencia de la monarquía del sol naciente a no desaparecer a pesar del castigo atómico norteamericano.

La revolución de Octubre de 1917 encabezada por Leon Trotsky y Lenin desembocó en la instauración de un Sistema de Repúblicas Socialistas de carácter Soviéticos sustituyeron a la monarquía de los Zares, originando la fuerza republicana diferente en su carácter de clase social a la república aburguesada de Estados Unidos, una guerra ideológica ya no contra las monarquías, son ahora sobre el sentido social de las repúblicas,.Al termino de la segunda guerra el mundo se republicanizó, causando un verdadero giro social en las monarquías sobrevivientes transformándolas en 100% democráticas donde el rey pierde la figura absoluta que en antaño ostentaba bajo el símbolo de la Corona. Son ejemplares de eso Inglaterra, Japón y posteriormente España en esta última después de la muerte de Franco, se continúa la casa Borbón en el poder con la característica de ser democrática a ultranza, el rey aparece como una aparente pieza de decoración, es muchísimo más democrática que las repúblicas soviéticas, americanas y africanas. Las monarquías teocráticas Islámicas no responden al modelo occidental de libertad, ahí la democracia no se practica del modo demócrata cristiano, los procesos electorales no se contraponen pero, los consensos sociales se hacen por semi feudos, lo electoral sigue la vía de la aclamación religiosa de modo que es difícil caracterizar el termino libertad en estas monarquías que ya tienen carácter capitalista a pesar de su forma de interpretación del discurso de Dios sobre el gobierno islámico es decir la forma de gobierno señalada en el Corán (Libro) y no necesariamente parten de la ley del Talión. Aún así, las monarquías Islámicas se han transformado en Repúblicas Islámicas entre ellas Irak a partir de la independencia señalada en la Carta del Atlántico y por la vía revolucionaria en Irán con la caída de la monarquía ultra modernizante de Sha Reza Pavhlevi y el caso de Afganistán que adquiere la constitución socialista después de la intervención soviética donde la forma de gobierno se consolida en república. socializante con dirección islámica, con la intervención norteamericana el carácter de república se sostiene.

El caso de China se operó en 1949 un giro de la forma monárquica a la forma republicana, siendo el absolutismo en ambos casos, el “socialismo” dirigidos por Mandarines sin Mandarín, república donde el capitalismo anidó en el último cuarto del siglo XX haciendo un verdadero circuito capitalista dentro de una constitución socialista de corte popular, donde el termino popular es infinitivo y demasiado ambiguo de tal forma que es parecido a la especulación del termino infinitivo libertad, el caso que el capitalismo se cobija de nueva cuenta en la forma republicana “popular” pues los mandarines interpretan a su antojo la palabra popular.

Las repúblicas y los reinos han llegado a albergar el capitalismo financiero en forma indiferenciada, importa poco la estructura con la condición que se aleje de los principios Ortodoxos de los discursos revolucionarios burgueses tradicionalmente decimonónicos, reduccionistas y deterministas, lo que importa aquí es que “ No importa el tipo de gato, lo que importa es que atrape ratones” es decir “No importan los medios, lo que importa es el fin”, los principios republicanos y monárquicos se sitúan en el marco de la crisis final del capitalismo donde estas formas son debilitadas en función de la nobleza concentrada en los monopolios financieros, nobleza que utiliza indiscriminadamente en una forma de gobierno u otra, visión que se encuentra resumida en el discurso de la “Tercera vía” en la cual la ambigüedad ecléctica es la madre de todas las políticas.

La“globalización” esta siguiendo la forma republicana con direcciones socialdemócratas surgidas a partir de las políticas establecidas a partir de 1948 y el giro político articulado en el II Concilio Vaticano 1962-1964 donde la democracia cristiana se social democratizó formando un verdadero Frankenstein en base al método Integracionista cuya significación es lo que importa es el fin y poco los métodos, la ortodoxia democratacristiana ya no sirve en lo más esencial de su axiología a las necesidades de sobre vivencia del capitalismo, claro que no pierde totalmente su poder pues parte de la conciencia social generada a través de siglos de cultura cristiana es el reflejo de ésta, sin embargo la socialdemocracia ya sin el peligro del fantasma del socialismo se ajusta sin lugar dudas a la humanización del capitalismo en base conceptualización del “hombre nuevo”, el “hombre global”, puntos estratégicos para la construcción del la nueva sociedad posmoderna donde los viejos cánones sociales alcanzan otro sentido, el sentido de la diversidad, tenemos a la vista la formación de las repúblicas de la diversidad cultural, negando la continuidad de las repúblicas monolíticas, igualitarias y deterministas que irrumpieron en escenario moderno por 300 años al menos, la oligarquía donde un noble hace las veces de rey representativo más no con poder más allá del que conviene a la oligarquía de la nobleza será la norma que imponen la dirección de las repúblicas, una especie de patriarca socialdemócrata-cristiano, tal vez príncipe, duque, líder, presidente o lo que sea pero, que responda a la aspiración oligárquica, claramente la lucha de clases no desparecerá, posiblemente la clase asalariada sí aunque está por verse, pero de ser así las clases adquirirán otras estructuras políticas capaces de repelerse, desplazarse unas a otras o bien complementarse que es la pretensión central de los estrategas de la globalización política de la “tercera vía”. La administración de la tercera vía necesita de la pobreza pues sin ella difícilmente encontrará credibilidad, razón por la cual la ausencia de “progreso” solo traerá tragedia, estos administradores como los del “pasado” no podrán reconocer en la ausencia de automóviles la felicidad social, la falta de dinero como liberación de las personas, la disminución del consumismo como purificación de la salud mental, la no ingestión de la carne lo entenderán como pobreza y no como desintoxicación del cuerpo por tanto la disminución de la Ira, la liberación sexual como amor propia y al prójimo porque sus ataduras demócrata cristianas se lo impedirán, la consideran de la propiedad privada como toxica para el espíritu y la salud pública, la des estimulación de la lucha por el poder lo verán como el fracaso del progreso, sobre todo el desarrollo del partido anti guerra lo calificarán como peligrosísimo para la conservación de la ética de las buenas costumbres nacionales e individuales, en fin una serie de valores “negativos” para la filosofía liberal que los seguirán prohibiendo en los hechos en parte legales pero, esencialmente políticos. Será el grupo de administradores “idóneos” para las republicas de la diversidad cultural así como para las monarquías de la diversidad cultural y del hombre global.

Pero, definitivamente esta estructuras muy diferentes en su sentidito político serán las que permanecerán al frente de la organización política de la humanidad tal y como fueran una burla del progreso hacia la felicidad prometida, pues el capitalismo seguirá imperando en su esencia de aristocrática pues el asunto del estrato estético dominante no ha sido resuelto por otro estrato diferente a la aristocracia que domina el capital financiero cuya veta de supervivencia ha sido las costumbres reflejo de la ideología acuñada por cientos de años de cristianismo, la nobleza seguirá el camino del cristianismo y no del ateísmo de modo que las repúblicas no serán ateas sino que responderán en gran medida a las pautas marcadas por sus direcciones políticas socialdemócratas-cristianas sustrato o alimento de la nobleza, se presenciarán pocas novedades bajo el sol.

Tal vez el surgimiento de una dirección política Jaureísta donde el socialismo esté basado en la propiedad privada equitativa permitirá un nuevo comienzo de la humanidad y por ende la re estructuración de estas dos entidades políticas históricas: Los Reinos y la Repúblicas no dominadas por la nobleza financiera sino por las aspiraciones de progreso de cada persona que pertenezca a cualquiera de las dos entidades.

El siglo XXI transcurrirá invariablemente en el seno de estas dos estructuras donde el la tercera década de éste, se utilizará más la forma monárquica ya que las siguientes globalizaciones requerirás de crear en la conciencia colectiva la verdadera consolidación de la “calidad de vida” en que la profundización de la sustentabilidad es alcanzar una imagen y semejanza de la vida ética de la nobleza distribuida en una gran parte de la población mundial.

Eduardo Núñez Bécuar. Biblioteca Central del Estado: “Fray Servando Teresa de Mier”

Monterrey Nuevo León a 1 de Enero del 2007.

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